Pesadilla

Pero esta noche deja la luz encendida
No tengo sueño
No tengo sueños
No pretendo que oigas
Mis pesadillas
Solo quiero que dejes la luz encendida
Te contaré la historia
De un bardo vagabundo
Que escribía versos sin esperanza
Y rondaba las noches sin alma
Prisionera de la memoria
De un amor inalcanzable
de un amor perdido
La historia de un filósofo
perdido en su agonía
entendiendo que cuanto
sabes es experiencia de otros
somos herederos de la caverna
solo recuerdos
solo razón de aquellos
que vivieron
que sufrieron
que relataron la vivencia
y nos hicieron entender
que la realidad depende
de cuanto sepas
de tu lengua
de tus palabras
y ya no hay tiempo
y buscas traduciones
o traiciones, ¿quien sabe?
Solo buscas respuestas
pero , ese es el problema,
no sabes las preguntas
no hay tregua, no hay razones

no apagues la luz, la necesito
no escondas tu cuerpo
en virtud de infinito
se que habrá un mañana
pero esta noche
espero la luz de tu mirada



Sigo buscando

Sigo buscando
a veces palabras, a veces gestos
siempre cambiando
siempre permaneciendo
a la sombra de rencores
a la vera de esperanzas
imaginando amaneceres
en comunión de cuerpos
olvidando las noches
ebrias de recuerdos
que mojan sábanas de soledad,
inundando las razones
que componen mi tiempo
en estallidos de una furia ciega
que se desvanece al alba.
Sinceramente, se que es tarde
que han partido las razones
en busca de tierras amables
que recojan la semilla
de nuevos tiempos
de nuevas vidas
de otras parejas que llenen
sus días de caricias y besos

Pero

Sigo buscando
senderos que delimiten la ruta
que defina el regreso al hogar
a la calma de un abrazo sincero
al calor de una palabra amiga
una lógica que aplaste
la incertidumbre que señala
mi destino
Bebo en busca de las ruinas
que susurran en mi memoria
lo que nunca entendí
lo que dejé sin permiso
y que a veces añoro
mientras entiendo
que sobre esas ruinas
construyo este momento.
Y me emborracho pensando
que es tan posible el fracaso
como el triunfo
que conviven
en este instante de versos
y me empujan
para sobrevivir
para crecer
para morir
para creer
que seas quien seas
sepas que escribo
en la razón de un trance
para aprender, para decirte

que todo esto
si tiene sentido
ya vive en ti
no es más que una luz
que yace en tu mente
y yo solo despierto

Sigo buscando
agotado en la suerte
que tu razón
depare a estos versos



No es fácil

Poco a poco
no te has dado cuenta
pero ya no hablas de lo que quieres
ya no hay pasión en tu alma
sólo desdén, solo furia, solo miedo
imbricada en tu razón camina la sombra
oscura del desapego, ya no amas,
ya no bailas, ya no ríes
apuras cada día desesperanzado, cansino
buscas el fin de semana,
pones la tele para consumir
más de lo mismo
efímera gloria de efímera audiencia
te has callado, te has hundido
en tu propia soledad, para no pensar
para no luchar
ya no lloras, ya no esperas
sino el fin del día
para abrazar la almohada
e intentar soñar
sueños de pastillas para no sufrir
para no pensar

Te asusta comprender que no hay salida
en este viaje que has iniciado
automático, irracional
súbdito de temores inducidos
que no son más que fantasmas
no más que las viejas mentiras
que sobrecogieron tu infancia
Estoy cansado
ya no voy a hablar para que escuches
ya no me queda munición
que gastar en tus lamentos
decídete, actúa, haz
deja de llorar lo que perdiste
deja de suponer que no hay nada
más allá de esa copa que apuras
en la cena
en ese hálito de vida que intuyes
tras una sonrisa furtiva en el trabajo
en el tren de vuelta a casa
apaga, desaprende, recicla
convierte la basura en arte
la rutina en esperanza
¿No estás harto de cordura?
¿No darías la vida por un beso?
enciéndete, apasiónate, baila
es hora que entiendas
que no es fácil
pero merece la pena
siempre merece la pena