Laberinto

Ya ves, querida Ariadna
que
Veo el hilo y
Supongo la luz
Al final de estos 
Túneles 
Veo el hilo y
Supongo el tiempo 
Y, dudo
Si es tarde
Si soy o no
Quien creo ser
O no
Llegaron muchos 
Se fueron tantos más 
Después de tanto tiempo 
He aprendido a sentir 
o vivir
en la profunda oscuridad
de mi soledad
Ya no se
si soy Teseo o Minotauro
héroe o monstruo
en esta desdichada
prisión
o, tal vez indecisión
Mato o muero
en mi paradoja
borgesiana
de no recordar
como empezó todo
Aunque ya no importa
el principio
cuando ahora
veo el hilo
que tiende tu mano
y me sobrepasa
el miedo
de seguirlo
o la tentación
de cortarlo

Veo el hilo y
supongo que habré
de salir
Es tiempo de encontrarme




Fuego

Arde París
En el incendio ha cobrado vida
el dinero
goloso de sí mismo
se engendra como la hidra
eterna ignominia
patio de milagros

Arde París
y chamusca la esperanza
de ser distintos
las piedras, la flecha
el gallo
la basura chauvinista
del más mejor
de la ruin razón de los benefactores
para saciar su hambre de notoriedad
mientras tanto arde París
en los barrios
en la haine
en la frontera con Argelia
desdichada hija de su afán
sombras cabalgan ahora
las gárgolas que prometieron
cuidar de la catedral
que arde 
por un casual accidente
eléctrico

Arde París
y ya no queda esperanza
de que toda esta miseria
no nos alcance 
esta noche iluminada
por la llamas
de la desidia
del vano afán que culmina
toda esta basura elegante
que dona su dinero manchado
de esclavitud, de muerte
para elevar la plegaria
a un dios ausente
inventado
por aquellos hombres
que no pudieron dar 
sentido a sus 
vidas miserables
y lo izaron
como bandera
de una moral inexistente

Arde París
esta noche
y arderá otras
es tiempo de justicia
es tiempo de recordar
que la muerte cerca
la frontera de tu casa
y está esperando
que te despiertes



FC55


Largo es el tiempo que nos precede
Unidos quizá por ese hilo invisible
Damos cumplido fin este convite
Iniciando la ceremonia que sucede

Mientras deambulamos por el filo
Apurando los tragos de  vida
Resolviendo el eterno enigma
Temiendo el final ya descrito

Insomnes vagabundos de amor
Necios adolescentes escrutando
El destino de estos casi versos

Zarandeado el árbol ya desnudo
Tememos saber que tan soñado
Quieres sentir este momento

Sorites

Cualquier tiempo
Sorteado el mal
Se revuelve

Capricho o momento
Mirar el mar
Sortilegio
Difícil palabra
Magia de ese instante
Sueño
Intangible
Impaciente el hombre
Que busca la inmortalidad
Paso apretado
En pos de quimeras
Abrazado al recuerdo
Ambivalente
De tus palabras
Cansadas palabras
Que limitan recuerdos
Que sortean heridas
Adornando cicatrices

para que luzcan hermosas
relatando historias
que no recuerdas
pero que inventas
para soltar amarras
para alejarte del muelle
en tu viejo barco desarbolado
en tu viejo sueño desarraigado

Pequeños desmanes
de infantil voluntad
para acercarte a la lumbre
que abrigue el frío
que asuela tu alma
disfrazada de eternidad
para engañar al miedo
de no ser más
que un grano de arena
deslizado en la mano
de un dios aburrido
no más que polvo
de una estrella distante
intentado descubrir
que significa todo esto

Después de todo
hemos inventado las premisas
para desembocar
en una razón consensuada
escondida en
la eterna paradoja
de ser uno y ser ciento
de ser todo y parte
en cada momento

y nos proclamamos
en un espejo
mientras el viento
desnuda nuestra realidad
abandonada
para entender que,
al fin y al cabo,
solo hay tiempo
solo hay viento
y está soplando
llevándose todo aquello
que nunca fue cierto