Con dos cojones


Reproduzco aquí la opinión expuesta en su blog por Javier Gallego "Crudo" ayer día 7. No puedo estar más de acuerdo con él, está claro que corren malos tiempos para la crítica.

Os dejo el link del artículo por si queréis pasaros por su blog 


Lo que no se puede decir

Hay que tener mucho cuidado con lo que se dice en estos tiempos. Mucho más que antes. Hace unos días hablaba con Paco Clavel y Luz Divina, la disparatada pareja que nos alegra la tarde del sábado con su Guirigay radiofónico, y me recordaban cómo las liaban pardas en el mítico programa de esta emisora, Caravana de Hormigas, el espacio más carnicero que ha tenido esta casa.
Los más viejos del lugar recordaréis cómo los Juan Francia, Jesús Beltrán y compañía no se cortaban ni un solo pelo de la lengua llamando “rata” a Txiki Benegas o proclamando “Barrionuevo, vamos a por ti” en plena era de los GAL. Y además de esos hitos de humor descarado, me recordaba Paco una de sus más divertidas insolencias: sacaron a subasta el sexo de la Virgen. No sé si porque la Virgen no lo necesitaba o por si alguien quería hacer uso de él. Yo me reí con la ocurrencia, me hizo gracia, qué se le va a hacer, y le dije a Paco y Luz: eso no se podría hacer ahora ni de coña.
Eso se podía decir antes, en aquellos locos, desprejuiciados y rupturistas años 80 en los que había un ansia por decir en voz alta todo lo que no habían podido decir en 40 años de represión católico-fascista. Esos felices años 80 en los que ponían "La Bola de Cristal" "La Edad de Oro" en la tele y en la radio esta emisora forjaba su prestigio no sólo como referente musical sino como símbolo de libertad, crítica y trasgresión.
Hacia finales de los 80, los socialistas a los que ridiculizaban se hartaron y se los fueron cargando. Y desde entonces la mordaza se ha ido haciendo cada vez más habitual en todos los ámbitos y en todos los medios de la vida pública.
Ahora si no dices lo que me gusta oír en mi medio, te quito de en medio. Y si dices algo que ofende a algún grupo de poder, también. Aunque sea en un contexto humorístico. Ya, pero es que su humor no me hace gracia y me ofende, así que métaselo con su libertad de expresión donde le quepa. Eso sí se puede decir. Siempre que lo diga el que puede.Veamos unos ejemplos muy ilustrativos:
Ahora no se podría subastar el sexo de la Virgen aquí en la radio. Pero sí se le puede decir a las mujeres africanas que no se les ocurra utilizar el condón cuando practiquen el sexo, aunque puedan morir ellas y sus hijos. O sea que sí puedes subastar su vida, pero no el sexo de la Virgen.
Ahora no se puede dibujar a los príncipes de España practicando el sexo a cuatro patas para cobrar el cheque-bebé. Pero la monarquía sí que puede cobrar el cheque-real y vivir a todo tren a costa de los mismos españoles que no pueden hacer caricaturas sexuales de la realeza.
Ahora no se puede decir que el Holocausto fue un montaje. No se puede decir ni en broma, por muy mala que sea la broma. Que se lo digan a Vigalondo, que lo dijo en su twitter y ha terminado por tener que dejar su blog en EL PAIS, periódico que ha dicho que "considera incompatibles con su línea editorial los comentarios vertidos por el realizador” por lo que ha decido retirar los anuncios que hacía Vigalondo para este diario. Sin embargo, EL PAIS no ha decidido retirar su página de anuncios de contactos tras los que se esconden muchas tramas de trata de mujeres. Eso no es incompatible con su línea editorial, intuyo.
Ahora no se puede llamar “rata” a Aznar o a Zapatero en un medio público. Pero ellos sí pueden decir mentiras. Uno puede mentirnos para meternos en una guerra. El otro para ganar unas elecciones puede prometer algo que luego no va a cumplir y puede ratearnos nuestros derechos, pero si yo le llamo “rata” a él o al otro, dirán aquello de “vamos a por ti”. Así que no se lo llamaré.
Ahora yo no puedo decir “me cago en Dios” ni puedo cagarme en Alá porque algunos musulmanes y católicos se sentirían ofendidísimos. Esos mismos musulmanes y católicos que sí pueden cagarse en los derechos de los homosexuales y las mujeres y esa misma Iglesia Católica que puede comparar la pedofilia con la homosexualidad y puede decir que los gays no son ciudadanos normales ni pueden ser padres. Ellos sí que pueden ofender, despreciar e insultar a los demás pero tú no porque tú eres un pequeño ciudadano sin una iglesia que te defienda, ni siquiera un Estado que defienda la verdadera laicidad del Estado que proclama su Constitución. Tú no tienes un partido, una monarquía o una institución que te proteja. Tú eres sólo tú. Estás solo. Por eso, si yo digo me cago en dios, me la juego. Y por eso, no lo voy a decir. Por eso, yo no me cago en dios en público. Si eso, lo hago en privado.
Al menos nos podemos felicitar porque hoy en Radio 3, yo estoy diciendo lo que pienso y lo que siento...
Hoy hablamos de los límites de la libertad de expresión y os preguntamos: ¿QUÉ PIENSAS DE LA QUE SE HA LIADO? ¿HAY TEMAS QUE NO SE PUEDEN TRATAR NI EN BROMA? ¿CUÁLES? ¿POR QUÉ? ¿TE PARECE EXAGERADO QUE EL PAÍS HAYA CANCELADO LA CAMPAÑA PUBLICITARIA QUE PROTAGONIZABA VIGALONDO?
Y queremos pediros que exploréis vosotros esos límites. Queremos daros la oportunidad de EXPRESAR, ESCRIBIR ALGO QUE PENSÁIS PERO CREÉIS QUE NO SE PUEDE DECIR POR CORRECCIÓN POLÍTICA. No se admitirán insultos ni nada que rebase los límites de la libertad de expresióncomo las injurias, calumnias o difamaciones. Por lo demás, no habrá ningún límite.