Por un puñado de polvo

Volveremos a oir grandes discursos pidiendo a Marruecos que se avenga a los tratados internacionales ya firmados. Oiremos a los políticos apoyar a los "pobres saharauis" agredidos por el opresor. Mandarán ayuda gubernamental a través de sus organizaciones afines. Tal parecerá que el gobierno hace algo. Y como siempre, después de unos días de lamentos y especulaciones, volverán a tratar con Mohamed VI, darán medallas a sus ministros y se atendrán a lo que digan las multinacionales al respecto, que los fosfatos, pesca y petróleo, valen más que un puñado de gente que no tiene ni donde caerse muerta. Llegará el olvido, como en Chechenia, como en el Congo, como en tantos sitios donde las multinacionales han metido sus garras insaciables.